Saber parar es un arte que nos es difícil practicar.

¿Te has fijado alguna vez que estamos inmersos en un continuo ruido mental?

Como emprendedor, hay un sin fin de tareas que atender, reuniones que concertar, problemas inesperados que se convierten en prioridad. Al finalizar el día parece que esa lista solo ha aumentado, y te propones organizarte mejor el próximo día, hacer más networking, asistir a más conferencias, estar a la última en esa herramienta que te hará la vida más fácil, y así, una larga lista de buenos propósitos.

Todo este ruido no te permite escucharte con claridad.

¿Porqué estoy tan cansado?; estoy retrasando una reunión ¿acaso me siento inseguro?, esta situación me crea mucha tensión, ¿porqué? ¿y en qué parte de mi cuerpo se concentra?; no consigo llegar a conclusiones con esa persona ¿cuál es la razón? ¿acaso me crea malestar ?; ese nuevo proyecto me entusiasma ¿qué mueve en mí?; he encontrado nuevas habilidades ¿cómo me define?

Ser capaz de leer tus propias emociones te permite buscar las soluciones más adecuadas a estos dilemas, conocer tus puntos fuertes y limitaciones, y a la vez, esto te permite sentirte y actuar con seguridad.

Aunque no lo creas, como te sientes y la manera en la que manejas estas emociones influyen en tu manera de trabajar, y ello en tus resultados.

Para fomentar este mindset es necesario saber parar.

Como dice Borja Vilaseca en su artículo Adictos al Ruido “se trata de una cualidad que se desarrolla cuando estamos a solas, sin distracciones ni estímulos, cultivando la capacidad de ser y estar con nosotros mismos. Solo entonces comprendemos que la verdadera felicidad no tiene ninguna causa externa.”

Sí, lo sé. Parar no es una opción cuando estás emprendiendo.

Sin embargo, crear un espacio de standby mental tiene más beneficios de los que crees, y quizás de los que conoces. Diversos estudios científicos han demostrado que esta práctica reduce el estrés y la ansiedad, contribuye a estar más centrado, incrementa la memoria y el control emocional, y promueve la creatividad. Te permite ser más consciente de ti mismo y de lo que ocurre alrededor, incrementando el conocimiento personal y la satisfacción en las relaciones personales.

Detenerte te ayuda a poner las cosas en perspectiva, minimizar problemas triviales, integrar descubrimientos y volver a enfocar tu idea inicial.

Date la oportunidad de re-conectar contigo mismo, recordar quién eres y porqué te has adentrado en este proyecto.

Este artículo fue publicado originalmente en: Medium por Cristina Cárdenas trainer en UP!
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